lunes, 5 de noviembre de 2012

Rostros de Rapa Nui en el arte de Fernando Marcos

 
Izquierda: Isla de Pascua (I). Derecha: Las Higueras de Hanga-Roa.


Amalgama de tonalidades con una manifiesta oposición de luz-sombra es la característica impresa en los rostros del arte de Fernando Marcos sobre Isla de Pascua, el “Ombligo del Mundo”. Éstas corresponden a algunas de las pinturas realizadas por Marcos en el transcurso de la década de 1970.

Significativamente, todas estas representaciones se vinculan, de alguna manera, con la complementación del hombre y la mujer en el “Abrazo de Amor” evocada en una de las tablillas parlantes de Rongo-Rongo. Es decir, la dualidad complementaria de los opuestos, del hombre y la mujer que solamente unidos, recuerdan la unidad primordial para poder añorar la unidad última. 

RVE
4 de Noviembre de 2012

 Izquierda: Isla de Pascua (II). Derecha: Isla de Pascua (III).

Izquierda: Conjuro. Derecha: Juego de KaiKai.

martes, 7 de agosto de 2012

En la eternidad del momento

 
¿Oh, dónde se encuentra el mensajero
de nuestro amor?
Cuando se conmemore la Fiesta de la Madera
Traída por el Mar,
allí nos encontraremos en un abrazo de amor.

Detalle de Rapa Nui (Alrededor de 1970).


Los colores integran la melodías de la luz en movimiento para expresar la primigenia y última fuerza del hombre y el mundo, el Amor.

Fernando Marcos ha plasmado el misterio del hombre y la mujer por medio del movimiento estático de las formas: Se aman, inalterables, en la eternidad del momento.

Los rostros han sido representados de manera tal que sólo en la unión de ambos -de EL y de ELLA- se logra un rostro completo.

Es la integración, que equivale a decir, la Totalidad, la unión, o más bien, la re-unión de los “opuestos complementarios”. El Rito del Amor.

RVE
7 de Agosto de 2012


Detalle de Pareja I de Rapa Nui (alrededor de 1970).

 
Detalle de Pareja II de Rapa Nui (alrededor de 1970).

Detalle de La llegada del Manu Tara (Alrededor de 1970).

Detalle de Ágape pascuense (Alrededor de 1970).

viernes, 8 de junio de 2012

Algunos juicios sobre la obra de Fernando Marcos

Don Fernando Marcos (2009).


En un mundo que cambia constantemente y la pintura no se queda a la zaga, es refrescante ver a las mujeres de “Rapa Nui” de Fernando Marcos en su meridiano y frutal color y nos alienta a ver la lejana Isla de Pascua algún día.
José Gómez Siere
Pan American Union. Washington D.C., 1956.

Marcos dibuja con la maestría de un Renacentista y una visual contemporánea, como lo apreciamos en su mural “Trabajadores del Salitre”.
Julio Payró
Curso de Pintura Moderna. Universidad de Chile, 1949 - 1950.

Fernando Marcos ha llevado a cabo en su país una pintura mural de mucho aliento. Llega a México con un buen cargamento de paisajes hechos en lo más austral de Chile, en tierras casi antárticas o anticipación de lo antártico, muy dramáticos, en colores sombríos bien arquitectados, reales pero dibujados y pintados con un sentimiento y una visión propias…
Jorge J. Crespo de la Serna
Excelsior. México D.F.

Mario Moreno mira a Cantinflas, ¿o es quizás a la inversa? El pintor ha logrado un acierto psicológico en su obra. Este es el punto más notable del retrato de la veracidad lograda en el cuadro, facultad de pintor -de buen pintor- que nos revela el joven artista chileno como uno de los buscadores analíticos más exactos de lo que el retrato debe ser  dentro de la pintura.
Adrián Villagómez L.
Revista de Revistas. México, 1954.

Entre los mejores discípulos de Laureano Guevara se debe considerar a Fernando Marcos, que ha realizado unos seis o siete murales en el país…
Ricardo Bindis

Fernando Marcos es un artista perteneciente a la generación de pintores que actualmente marca un precedente en el contexto cultural latinoamericano, puesto que su obra se remite a Latinoamérica como elemento cultural propio y universal. El mundo del mito y la magia son estructuras formales del trabajo intelectual del artista chileno, cuyo mundo sicológico está basado en el arte y la fuerza del latinoamericano, desde México hasta la Patagonia.
Carlos Alberto Herrera
Casa de la Cultura. Maracay, Venezuela, 1978.

Fernando Marcos ha pintado murales y cuando se expresa en la tela busca la misma textura áspera que proporciona la preparación del cemento de los frescos. Frecuentemente sus pinturas buscan la simbiosis hombre-máquina.
Ana Helfant
1975.

 Detalle del mural en la Ciudad del Niño, en Santiago de Chile (1946).

 
 Pareja de Rapa Nui (1970).

miércoles, 2 de mayo de 2012

Evocaciones de Manu, el Hombre-Pájaro de Rapa Nui


 Detalle de Las Cuevas de Orongo (1970).


La ceremonia de primavera del Tangata Manu, en honor al dios creador Make-Make, consistía en alcanzar el primer huevo de la estación de Manu Tara en el islote de Motu Nui, la Isla de los "Hombres-Pájaros", para entonces nadar de regreso a Rapa Nui y trepar el acantilado del volcán Rano Kau, hasta su cima sagrada cercana a Orongo. El ganador de la prueba se investía como Tangata Manu, el “Hombre-Pájaro”.

En Orongo aún se pueden ver las pictografías de los “Hombres-Pájaros” del antiquísimo culto de Rapa Nui.

RVE
1º de Mayo de 2012

Detalle de Los moais (1980).

 
Detalle de El Juego del KaiKai -II- (1980).

 Detalle de El Juego del KaiKai -II- (Alrededor de 1970).

Detalle de Diosa de Rapa Nui.

lunes, 2 de abril de 2012

María Lionza, diosa venezolana


María Lionza, obra de Fernando Marcos (realizada hacia 1982).


María Lionza, diosa aborigen de Venezuela, se le representa tradicionalmente como una mujer blanca de ojos verdes, en ocasiones con una corona de oro en la cabeza y una flor y una especie de banderín en la mano derecha, en el cual se han escrito sus roles como deidad protectora de las aguas y de las cosechas.

De acuerdo a los mitos venezolanos, María Lionza -posiblemente una evocación de la diosa Yara de los arawaks- habita las montañas de Sorte en el estado Yaracuy, lugar que con el paso del tiempo ha devenido en un sitio de peregrinación.

Sobre esta diosa, el etnólogo Francisco Tamayo Yepes escribía hacia 1943 que ella vive apaciblemente en la espesura de los bosques, en las aguas remansadas, en grutas encantadas, entre rebaños de animales salvajes y rodeada de espíritus subordinados y obedientes

María Lionza encuentra su equivalente en la Venus de la tradición indoeuropea, diosa de la Naturaleza y por ende, de los ciclos de la vida.

RVE
1º de Abril de 2012

(Detalle - el rostro)

viernes, 2 de marzo de 2012

Mural “El Encuentro” de Fernando Marcos



Es un mural de cerámica esmaltada ejecutado en la fachada de ingreso de la Municipalidad de San Miguel en 1994, y sus dimensiones son 8,60 m de alto y 18,30 m de largo.

Para Fernando Marcos, el mural es una extensión de la “voz personal” a través de un soporte público. Busca recrear la memoria histórica y los arquetipos, ya clásicos, de la familia, el trabajo y la libertad. Esta concepción muralista trae la resonancia de sus años en la Escuela de Bellas Artes, las lecciones de Laureano Guevara y Gregorio de la Fuente y la cercanía con los muralistas mexicanos.

En este mural, el artista ha creado una tensión entre las figuras y el fondo. Las primeras, definidas a través de un ribete negro, indican con precisión una imagen reconocible. Un indígena intenta la detención de un galope funesto. En el resto del paño nada se sabe de tal impacto: la imagen de una cuidadosa enseñanza de los oficios intelectuales y manuales ocupa la escena en un encuentro entre personajes que representan diversos oficios y una mujer junto a una pareja de niños representando la enseñanza escolar. Al lado, una mesa con objetos sirve de puente entre las naturalezas muertas y los productos de la región.

Luego, a la derecha de una mujer de grandes proporciones aparecen las artes, la familia y la recreación, como señales esperanzadoras de un futuro mejor.

El Mural en Chile,
Calendario Colección Philips 1999.







Detalles del mural de Fernando Marcos en la Municipalidad de San Miguel.

jueves, 2 de febrero de 2012

En memoria de Héctor Barreto


El Pasajero del Sueño.


Estas ilustraciones realizadas en 2011, aparecen en la próxima edición de las Historias Ociosas de Héctor Barreto (10 de Febrero de 1917 - 23 de Agosto de 1936), figura símbolo de la Generación literaria del ’38, asesinado trágica y misteriosamente en Santiago, a la edad de diecinueve años.

Barreto señaló, acaso como síntesis perfecta de su existencia: Utopía, Mito, Ideal: lo único digno de buscar. Las siguientes palabras pertenecen a don Fernando Marcos y fueron escritas para la edición del año 2004:

"Después de tantos años que se enmudecieron nuestros sueños, recuerdo el transitar en su compañía, en esa vieja calle de San Diego, llena de seres desconocidos – amigos. La naturalidad de los saludos, las bellas muchachas de los cités, Antonia, Eliana, Dora, Elva; las vitrinas de fotografías del maestro Hevia y su hijo galán de barrio; la dulce dama alemana que confeccionaba los mejores sombreros de señoras de Santiago; las librerías de viejo y sus tertulias – Joaquín Edwards Bello, Acevedo Hernández y su mujer en traje araucano, Teófilo Cid, los Mandrágoras, Santiago del Campo y sus malabarismos verbales, MiguelSerrano, Guillermo Atías, Homero López, pontífice de la Academia de Literatura del Instituto Nacional y del restorán Miss Universo, lugar de las grandes competencias literarias de jóvenes escritores y poetas, Héctor Barreto, Julio Molina, Rosamel del Valle y de nuevo Santiago del Campo, Guillermo Atías, Mario Ferrero y Miguel Serrano.

¡Oh, San Diego de aquellos tiempos! El teatro Esmeralda de grandes espectáculos líricos y teatrales. El teatro circo Arturo Prat, en donde un día escuchamos a Krishnamurti, hablándonos de la Paz del Mundo, de una mejor humanidad. A Héctor y a mí nos conmovió su llamado y en ese día nos hizo mejores y la amistad se agrandó y selló nuestras vidas.

Un largo puente de luz sigue existiendo entre Héctor Barreto y las nuevas vidas que se reencontraron en esta nueva edición de “La noche de Juan” que Rafael Videla ha iluminado como descubridor maravillado".

Fernando Marcos

Jasón.

Historia de un día de fiesta.

La Ciudad Enferma.

La Velada.

La noche de Juan.